miércoles, 29 de mayo de 2013

Antecedentes en el uso de rincones

Aunque siempre me ha interesado mucho trabajar por rincones en clase, la verdad es que lo veía como una odisea. Tanto alumnado, tan poco espacio y el miedo a equivocarse, a una mala organización. Pero, aun así, estos no fueron motivos para abandonar mi motivación y la motivación que quería transmitir a mi alumnado ante situaciones a las que ya habían comenzado a acostumbrarse tras dejar atrás la etapa de infantil.

Comencé a llevarlos a cabo en un segundo de primaria, tenía tanto interés que me involucré en un grupo de trabajo de matemáticas que propusieron el curso anterior mis compañeras de infantil “Las matemáticas nos rodean”. Aquí compartíamos experiencias de cada clase, claro está que yo era la que aportaba todo el material de primaria. Os muestro a continuación cómo lo fui trabajando y algunas imágenes que tomé de los materiales, ya que no contaba con llevar esto a un blog:




Nuestro mercado improvisado:





El rincón de mates lo utilizamos principalmente como ampliación de conocimientos. Pero también como refuerzo para el trabajo de la descomposición de números en centenas, decenas y unidades, sumas con ábacos, etc.
¿Cómo?
Escogíamos una sesión los viernes, generalmente después del recreo, y nos repartíamos en grupos.  He de decir que los grupos los ayudaba yo a formar puesto que necesitaba dividir el grupo clase en función de las necesidades de ampliación o refuerzo que cada uno/a necesitaba. De este modo, dos grupos se iban al mercado en el que tenían actividades que preparé previamente como ampliación de conocimientos, y los otros dos se quedaban conmigo reforzando los aprendizajes en los que tenían más dificultad: cálculo mental, descomposición (para la que usamos los ábacos normales y los vasos con tapones  que igualmente eran nuestros ábacos pero sustituimos las bolitas por tapones del mismo color, de modo que pudimos reciclar también material para trabajar). 
Utilizamos las horas completas en cada rincón, de modo que pudiesen aprovechar el tiempo y poder organizarnos. El principio del  aprendizaje por rincones no fue tan fácil puesto que se comenzaron con muchas dudas, dependencia constante a que yo interviniese en sus actividades, entre otras. Por lo que hasta que adquirieron autonomía, dedicamos bastantes sesiones a los mismos rincones, de modo que el aprendizaje además de activo fuese productivo. En las semanas posteriores, fueron rotando estos mismos grupos de modo que trabajamos también con el reloj en pequeños grupos, el uso del tres en raya y la división como reparto. Para el reparto de la división utilizamos cajas de plástico de los donuts (las de 4) y las bolitas de los ábacos. De este modo podíamos repartir a partes iguales en cada hueco, también se pueden utilizar hueveras.  Además, por si a alguien le sirve, para el refuerzo de las sumas con tres sumandos también son muy útiles;  ya que tenía un alumno con n.e.e. y repartir bolas en cada hueco identificándolo con cada sumando le ayudó en el desarrollo del cálculo mental.
Mencionar que al ser la primera vez que trabajaba por rincones, o más bien por pequeños talleres matemáticos dentro de un mismo rincón, utilicé este sistema más como un refuerzo y ampliación de contenidos que como desarrollo del pensamiento lógico que es en lo que estoy trabajando durante este curso.


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